Hígado graso y cirugía bariátrica: ¿puede mejorar con la pérdida de peso?
- Dr. Oscar Mendoza

- 1 mar
- 2 Min. de lectura
La enfermedad hepática grasa asociada a disfunción metabólica (MASLD), conocida comúnmente como hígado graso, es una de las condiciones más frecuentes en personas con obesidad, resistencia a la insulina y síndrome metabólico.
Se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el hígado, lo que puede progresar a inflamación (esteatohepatitis), fibrosis e incluso cirrosis si no se trata adecuadamente.
¿Por qué aparece el hígado graso?
El hígado graso no es solo consecuencia del peso elevado, sino de alteraciones metabólicas profundas:
Resistencia a la insulina
Exceso de grasa visceral
Inflamación crónica de bajo grado
Alteraciones en el metabolismo de lípidos y glucosa
En este contexto, el hígado actúa como un “órgano diana” del desbalance metabólico.
¿Cómo ayuda la cirugía bariátrica?
La cirugía bariátrica y metabólica no solo favorece la pérdida de peso, sino que genera cambios hormonales y metabólicos que impactan directamente en el hígado.
Entre los mecanismos más importantes se encuentran:
Disminución significativa de grasa corporal y grasa visceral
Mejoría en la sensibilidad a la insulina
Reducción de inflamación sistémica
Cambios hormonales intestinales que mejoran el metabolismo
Diversos estudios han demostrado que la pérdida de peso sostenida puede reducir la acumulación de grasa hepática e incluso mejorar grados tempranos de inflamación y fibrosis.
¿Es una cura para el hígado graso?
Es importante entender que la cirugía no es una “cura mágica”. El resultado depende del estadio de la enfermedad y del seguimiento médico posterior.
Sin embargo, en pacientes con obesidad y MASLD, la cirugía metabólica puede ser una herramienta altamente efectiva para modificar la causa principal del problema: la disfunción metabólica.
Más allá del peso: proteger el hígado es proteger la vida
El hígado graso puede progresar silenciosamente durante años. Detectarlo y tratarlo a tiempo no solo mejora el metabolismo, sino que reduce el riesgo de complicaciones hepáticas y cardiovasculares a largo plazo.
Si tienes diagnóstico de hígado graso y obesidad, una valoración especializada puede ayudarte a determinar cuál es la mejor estrategia de tratamiento para tu caso.
Dr. Oscar Mendoza#TuBariatraDeConfianza

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