Obesidad y trasplante hepático: una relación cada vez más frecuente.
- Dr. Oscar Mendoza

- 1 mar
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La obesidad se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para enfermedad hepática avanzada. Actualmente, la enfermedad hepática grasa asociada a disfunción metabólica (MASLD) es una de las causas más comunes de cirrosis y una de las principales indicaciones de trasplante hepático a nivel mundial.
¿Cómo afecta la obesidad al hígado?
El exceso de grasa corporal, especialmente la grasa visceral, genera alteraciones metabólicas que impactan directamente en el hígado:
Resistencia a la insulina
Inflamación crónica
Acumulación progresiva de grasa hepática
Desarrollo de fibrosis
Con el tiempo, esta progresión puede llevar a cirrosis, insuficiencia hepática e incluso carcinoma hepatocelular.
¿Puede una persona con obesidad ser candidata a trasplante hepático?
Sí, pero la obesidad severa puede aumentar el riesgo quirúrgico y complicaciones posteriores al trasplante.
Entre los principales desafíos se encuentran:
Mayor riesgo cardiovascular
Complicaciones metabólicas
Dificultad técnica quirúrgica
Mayor riesgo de infecciones
Recurrencia de enfermedad hepática grasa en el injerto
Por esta razón, el manejo del peso y del metabolismo es un componente clave en la evaluación pretrasplante.
Cirugía bariátrica y trasplante hepático
En los últimos años, la cirugía metabólica ha sido considerada en pacientes seleccionados como una estrategia para:
Reducir riesgo quirúrgico
Mejorar control metabólico
Disminuir grasa visceral
Optimizar candidaturas a trasplante
Existen diferentes estrategias que pueden incluir cirugía bariátrica previa al trasplante, simultánea en casos seleccionados o posterior al trasplante, dependiendo del contexto clínico.
La decisión debe tomarse en un equipo multidisciplinario que incluya hepatología, cirugía de trasplante y cirugía bariátrica.
Un enfoque integral
La relación entre obesidad y trasplante hepático demuestra que el manejo metabólico no es solo una cuestión de peso, sino de supervivencia y calidad de vida.
El tratamiento oportuno de la obesidad puede:
Prevenir progresión a cirrosis
Mejorar candidaturas a trasplante
Reducir complicaciones postoperatorias
Disminuir recurrencia de enfermedad hepática
La obesidad es una enfermedad tratable. Intervenir a tiempo puede cambiar el curso natural de la enfermedad hepática avanzada.
Dr. Oscar MendozaCirujano Bariatra y Metabólico#TuBariatraDeConfianza

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